Después de haber leído la descripción
de competen existencial, y los argumentos a favor y en contra de
ésta, tengo que decir que coincido con mis compañeros y estoy de
acuerdo con el desarrollo de la competencia existencial. Los alumnos
no son memorias externas o robots en los que se pueda insertar la
información sin tener en cuenta el contexto, los seres humanos somos
muy complejos y variados culturalmente. Asimismo, no creo que la
competencia existencial haya de desarrollarse sólo en la educación
de lenguas, debería en realidad estar más extendida a todos los
ámbitos educacionales.
Yo
entiendo que el desarrollo de la competencia existencial va unida al
papel del facilitador.
En mi opinión, el facilitador es el tipo de profesor por excelencia.
Un buen facilitador, es un profesor con mucha experiencia, que puede
automatizar muchas tareas, y así atender a la diversidad
en el aula,
al factor
afectivo,
a la motivación,
y aprovechar de este modo las oportunidades para que surja el
aprendizaje. Creo la relación entre el facilitador y el desarrollo
de las competencias existenciales se explica muy bien en la cita de
los contenidos imprimibles del Módulo
1. El punto de partida de mi desarrollo profesional
del CFPM01-14
(1),
“Cada estudiante es distinto y aporta al proceso de aprendizaje un
conjunto peculiar de atributos personales y de preferencias y
estrategias de aprendizaje. Los alumnos dan sentido a la situación y
a las tareas de forma personal y singular. El profesor por
consiguiente, no puede asumir que todos los alumnos realicen una
tarea concreta del mismo modo. Por eso, los profesores, tienen que
ofrecer una variedad de actividades de aprendizaje de lenguas que
tenga en cuenta los distintos estilos de aprendizaje y las
preferencias y personalidades individuales: visuales unos, auditivos
otros, algunos que implican movimiento, otros interactivos y otros
analíticos.” M. Williams y R. L. Burden, Psicologia
para profesores de idiomas. Enfoque del constructivismo social, 1999:
213).
Además
de apoyarme en la figura del facilitador para defender el uso de la
competencia existencial, también quiero resaltar el papel de las
creencias
en el aprendizaje de lenguas que también vimos en ese mismo módulo.
Las creencias son lo que somos como personas, son todos los
conocimientos que hemos adquirido, las experiencias que hemos vivido
y todos aquellas que están por llegar. Citando a Ortega y Gasset,
“las creencias no son ideas que tenemos, sino ideas que somos”.
Creo que en los procesos de aprendizaje y enseñanza de lenguas se ha
de tener en cuenta el papel tanto de las creencias, como de la
competencia existencial.
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